Tu soundtrack



Una forma más original de hacer una autobiografía sería antologar las percepciones de uno solo de tus cinco sentidos. En lugar de escribir un libro con cientos de páginas que contara todas las peripecias de tu vida, podrías grabar un disco, una especie de soundtrack autobiográfico, que compendiara las canciones elegidas por tu memoria para representar un momento significativo. Gracias a las huellas mnémicas de la música, viajarías en el tiempo y el espacio: escucharías las voces de amigos que ya no recordabas, volverías a sentir la emoción de esos viejos amores, regresarían aquellas imágenes del barrio y la ciudad que se fueron remodelando hasta desaparecer, en suma, verías pasar tu vida durante algunos minutos. Lo mejor de todo es que ese soundtrack sería como un código ultrasecreto: sólo tú serías capaz de descifrar las emociones ocultas en él. Como prueba de mi confianza en ese encriptamiento, yo mismo contaré aventuras, viajes, amores, cifrados en unas cuantas canciones, sin miedo a que caiga en manos del CISEN, Scotland Yard o la CIA. La lista es algo heterodoxa, pero, la vida también lo es: “Alley Cat”, Bent Fabric (la canción de los helados); “Girl”, The Beatles; “High and Dry (acoustic)” Radiohead; “Look at me”, John Lennon; “Óleo de una mujer con sombrero”, Silvio Rodríguez; “Aquellas pequeñas cosas”, Joan Manuel Serrat; “Capricho 24” Niccolo Paganini; “Like a Rolling Stone”, Bob Dylan; “Antenas al porvenir”, David Aguilar. “Run of the Mill”, George Harrison, "La carta", Violeta Parra; "Love Street", The Doors; "Como un gorrión", Joan Manuel Serrat, "Piggies", The Beatles"...

Para crear tu propio soundtrack, de acuerdo con mi propuesta, te invito a seguir estos cuatro sencillo pasos:
1.      Si tu vida fuera una película, piensa en los diez o quince momentos que la representarían. Si quieres que sea una película tipo Walt Disney, elige sólo canciones relacionadas con los momentos buenos; si quieres que haya tensión, incluye momentos penosos; si prefieres un relato erótico… en fin, supongo que se entiende la idea.
2.      Piensa en qué canción te recuerda más a cada uno de esos momentos. Es muy importante no elegir las que más te gustan, sino las que te recuerdan más a ese momento. Esto puede dar como resultado un soundtrack donde se combina una canción del piporro con una de Pink Floyd, pero no te angusties: es una antología mnémica, no estética.
3.      Graba un disco con esas canciones, de la más antigua a la más nueva. Si te gusta más lo experimental puedes probar con otras estructuras narrativas: in extrema res (de fin a principio), in media res (tipo Forest Gump), o fractal (es decir, pon el random).
4.      Apártate, ve a un lugar cómodo, ponte unos audífonos y pícale al play.



Nota publicada en La canica

2 comentarios:

  1. Hola Fons!!! Luego te envoi mi laaaaaarga historia.

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  2. Nice! Pero le pones tu nombre, para saber quién es "el" o "la" protagonista ;)

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